sábado, 26 de diciembre de 2009

Sin Pasado

¿Quién somos? ¿Qué hace que nos vayamos haciendo personas? ¿Por qué cambiamos? ¿Es acaso el pasado lo que hace presente el día a día? Realmente es un tema muy complicado, una grandiosa cantidad de recuerdos y momentos que reiterativamente vuelven a estar en un presente, siendo estos fragmentos de nuestra memoria los que definen nuestra vida en su actualidad.

Comparamos situaciones, a veces parecidas, y en otros momentos totalmente contrapuestas, siendo una forma de valorar los buenos momentos, ya que la felicidad y la tristeza, de una forma u otra, siempre van dadas de la mano. Se podría decir que es un aliciente permanente en nuestra vida, una forma de valorar el presente, de darnos cuenta de lo que somos y la realidad en la que nos encontramos. Básicamente es un acto mental, algo que posiblemente afecte tan directamente en nuestra vida que al sentir el declive de tal emoción puede que haya un cambio realmente brusco en nuestro ser.

¿Qué sería de nosotros si no pudiésemos recordar esos momentos, tanto malos como buenos, esas situaciones que tanto añoramos o sin embargo deseamos olvidar? Esto, por desgracia es algo que en la realidad pasa y se considera una enfermedad, el Alzheimer.

Realmente es una pena perder toda esa información que repercute cada día en todos nuestros actos, momentos en nuestra mente como si se tratase de un diario que mantenemos desde que nacemos,… Pero además de esto, es nuestro aspecto el que revela tal situación, de tal forma que se transmiten sensaciones puramente impactantes. Esto en el arte posee tanta fuerza expresiva que el impacto y energía de toda una obra se podría concentrar perfecta y únicamente en el rostro.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Duda

Es la duda la que nos transmite la emoción de la vida, un sentido que nos provoca interés y ganas a la vez por saber, conocer, averiguar…se podría decir que es la encargada de dar sentido a nuestro tiempo, aunque a veces nos provoque cierta sensación incómoda.

Creo que el dudar está presente en todo momento; dudamos de nuevos conocimientos, hipótesis planteadas, de las personas, sus comportamientos… dudamos tanto que a veces una de las mayores dudas somos nosotros mismos, dudas que surgen por momentos, o por el contrario que mantenemos durante toda una vida.

¿Qué será de mí? Es una duda que nos podemos plantear en todo momento, una pregunta que superamos conforme las etapas de la vida transcurren y vamos descubriendo constantemente. Pero es en la vejez cuando a esta pregunta se le agotan las soluciones, ilusiones que se anulan con el tiempo y que la vida misma nos impide realizar. Es verdad que siempre tenemos alicientes que hacen más llevadera tal situación, pero es la reflexión de nuestro pasado la que enfatiza aun más ese estado en el que nos encontramos, un estado a veces de total inactividad.