miércoles, 28 de abril de 2010

"Cada vez menos"


150 x 55 cm
Acrílico y lápiz compuesto sobre tabla
2010

viernes, 9 de abril de 2010

Proyecto

La vida es larga, difícil, dura... un estado marcado permanentemente por el tiempo, desarrollándose entonces como una aventura en la que se es necesario tener un refugio para momentos complicados.

Desde una perspectiva filosófica, la vida puede abordarse desde diferentes modos de conceptualización: objetivismo ( Edmund Husserl), dualidad alma-cuerpo ( Platón, Descartes, Max Scheller, Ludwig Klages), mente y cerebro ( Henri Bergson), vida y ser ( Héctor Delfor Mandrioni), y la fenomenología del conocimiento y la aprehensión ( Nicolai Hartmann). El concepto de vida o existencia, inseparable del de muerte o inexistencia, y su trascendencia, han sido y son diferentes en los distintos lugares y épocas de la historia de la humanidad.

En el momento en que nacemos, ya la vida misma nos concede cosas, las cuales condicionan un estado del cual partiremos en busca de todo aquello que necesitemos. Desgraciadamente, no todos nacemos en las mismas condiciones, esto es realmente importante ya que puede ser algo que realmente marque el resto de los días. Por esta razón, terminamos todos buscando un refugio en el que nos ocultamos, o por el contrario, mostramos todo aquello que nos inquieta en esta vida.

Personalmente, considerandome un afortunado en todos los aspectos, he tenido desde pequeño un contacto muy directo con la pintura, y con el tiempo, he ido viendo de manera más clara que era muy importante en mi vida.

El tiempo transcurre de manera constante, una referencia permanente en todo momento. Siendo un misterio sorprendente y eterno, es lo que marca ese crecimiento diario en nosotros, una evolución física y mental, cabalgando de manera imparable hacia un destino. Conforme transcurre, pasado, presente y futuro se aproximan a un punto en común, siendo este la muerte, algo intimamente relacionado normalmente con la vejez. Este estado muestra perfectamente el paso del tiempo, un aspecto físico que siempre me ha llegado a transmitir mucho y se ha reforzado aún más con anécdotas personales.

Conforme crecemos, la madurez toma su lugar, un crecimiento mental que normalmente evoluciona de la misma manera que el físico. Respecto a la pintura, desde que comencé, he buscado una mejora constante, siempre presionado por el tiempo obligándome a trabajar en muchas ocasiones.

¿Es suficiente la duración de una vida normal para comprender el arte?

Personalemente, creo que la vida se podría considerar un período de tiempo demasiado corto; no es suficiente para llegar a comprenderlo del todo, y por tanto llegar a realizar algo realmente distinto, con fuerza y sentido.

Retrasar el destino es algo realmente imposible, algo antinatural, pero ¿se podría avanzar en el tiempo?

Cambiamos de forma progresiva y natural, siendo así un proceso constante; el aspecto físico es algo que depende muy directamente del tiempo, pero el mental es algo que podemos forzar y de esta manera adelantarnos a una etapa de la vida que aún no hemos alcanzado, siendo en este caso la vejez.

Por esta razón, tomo como modelo el cuerpo envejecido, en este caso el de mi abuela, del que retrato las situaciones por las que se pasa, y no lo que se es físicamente; prácticamente sería un proceso de comprensión de tal momento de la vida conforme voy representándola.

De siempre, ha existido en mí una especie de temor hacia la vejez, ya que es la etapa más cercana a la muerte, y por consiguiente al fin de mi producción plástica. Llegar a comprender esta etapa antes de tiempo, evitaría un momento de largas reflexiones; así que cuando llegue mi hora, me permitirá continuar en activo y pensar lo menos posible en tal estado, concentrándose todo en ese refugio que espero mantener desde este momento. Será como ampliar un poco mi vida.

Proyecto imágenes