¿Cómo surge el interés por el arte en las personas? Está claro que no a todo el mundo le llega de la misma forma, al igual que otras muchas cosas que a veces ignoramos y que sin embargo pueden tener la misma importancia cultural que el arte en sí. Pero existen casos en los que el individuo no puede escapar de este mundo, un mundo que está tan involucrado en tu vida que es imposible ignorar. Se podría decir que Jeff Koons es una de esas personas que desde su infancia tenía cierta relación con el arte, especialmente con la estética, ya que su padre era decorador de interiores.
No por esta simple circunstancia se podría decir que ha llegado a ser lo que es, pero posiblemente sería uno de sus grandes impulsos a involucrarse de lleno en el mundo del arte, algo que precisa de una gran formación histórica y que comprendería su gran importancia mientras estudió en la Universidad.
A veces la historia nos resulta pesada, tomándose como algo que ya ha pasado y que en el presente es totalmente irrelevante. Sin embargo, Jeff Koons mantiene en su obra numerosos recuerdos históricos, obras tan primitivas como puede ser La Venus de Willendorf. Estas obras terminan asociándose con elementos o productos contemporáneos, en este caso con las palomitas, ya sea por su parecido formal o por cualquier otro tipo de similitud. Esto de relacionar distintos elementos es muy constante en su obra (el chocolate recuerda a cualidades humanas como podría ser el excremento), ya que lo que pretende es crear un vocabulario que penetre en el espectador.
Comenzaría a hacerse notar en la década de los 80, obra en la que la culpa y vergüenza estarían muy directamente relacionados con la masturbación, momento en el que los adolescentes empiezan a conocer sus cuerpos. Es esta la razón por la que se emplea la porcelana, un material muy aliado con la sensualidad.
En su siguiente etapa, tomaría en 1991 matrimonio con la actriz pornográfica italiana Ilona Staller , más conocida como Cicciolina y con quien desarrollaría numerosas obras. Koons realizó varias pinturas, fotografías y esculturas teniendo a Ilona como tema central, y en la obra Hecho en el cielo ambos aparecieron realizando el acto sexual. Estas muestras tenían un carácter muy barroco, que a pesar de la forma en la que estaban representados, estas llegan a tomar por parte del espectador un sentido religioso.
Finalmente, esto concluiría en 1992, momento en el que se divorcian. Cicciolina abandona Estados Unidos con su hijo recién nacido, quien lo había tenido poco después de la separación. El pleito por la custodia del pequeño se resolvió a favor de Koons, pero éste no pudo recuperar al niño cuando se quedó Ilona con él en Italia en 1998. Realmente es imposible imaginar como se puede sentir una persona en estos momentos.
Todos los días nos suceden cosas, unas mejores o peores que otras, siendo pocas las que de verdad nos marcan en la vida, y sin embargo llegamos a superarlas con el tiempo refugiándonos constantemente en cosas que amamos con locura, un proceso mediante el cual desconectamos o descargamos todo lo que llevamos dentro; de esta forma Koons toma su arte como refugio, además de llegar a crear una de sus mejores etapas artísticas basadas solo y exclusivamente en lo que podría ser la infancia de su hijo.
En su obra sigue habiendo fuertes referencias históricas del arte, elementos e ideas que toma para su última etapa de collages, obras en las que afirma que las cosas no son fijas en la vida, sino que se tienen muchas opciones, siendo unas igual de válidas o mejores que el resto.
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